domingo, 1 de julio de 2007

No más...!


Ya me cansé de repetirme el mismo discurso y, peor aún, tragármelo, cargarlo, sufrirlo...
Mitos que ya es tiempo de romper.
Estereotipos del ser hombre y del ser mujer, y querer enmarcar a todos en el mismo.
Si yo busco un cambio, ¿por qué los demás -al menos algunos- no lo habrían de querer?

9 comentarios:

wílliam venegas segura dijo...

Cuando queremos un cambio hay que simplemente dar el paso, lo viejo no hay que destruirlo porque se cae solito con el paso dado, el del cambio. Pasa a un debate bonito en mi blog, en el tema del teatro masticado. Haces falta con tu opinión, no es nada subjetivo de mi parte, es que enriqueces con tus palabras.

wílliam venegas segura dijo...

No olvides el Werther de que te hablé en otro espot.

Literófilo dijo...

También me suele pasar, seguir un arquetipo hediondo, es horrible...Como dijo un pastor, ¡A romper cadenas hermanos!

Alucard dijo...

Y entonces encontró que su condena era ser quién le habían dicho que era, sin posibilidad de cambiar y encontrarse consigo mismo. El cambio no elimina tu esencia sólo la refleja de diferente manera.

Crisálida dijo...

Mi pecado ha sido más bien, el de pensarme sola en esa búsqueda, en ese cambio...

Crisálida dijo...

Leerlos a ustedes me recuerda que hay muchos otros que buscan repensarse también... a cada uno le agradezco su visita y dejar sus comentarios! Esto de la escritura-lectura me ha llegado a fascinar!!!

Cin dijo...

Realmente el cambio llega cuando menos lo esperamos... Somos vivos ejemplos, como canta Mercedes Sosa y un día me recordó una amiga "cambia todo cambia".

Amorexia dijo...

Reingenieria, es importante cada tres años al menos, reinventarse, restructurarse, si no de que serviría la malsana experiencia, la lucrativa ventaja, y las arrugas conseguidas en la cara?

wílliam venegas segura dijo...

Heráclito fue el primero en enunciarlo en términos que aún recordamos, pero no hacía falta que lo dijera. La vida, la naturaleza, el hombre, todo es cambio: aún quien se resista al cambio, debe cambiar. A veces, debemos cambiar lo cambiado. El escritor J.L.Borges decía que, a sus 80 años, él se arrepentía más de lo que no había hecho que de lo que había hecho. Crisálida esperanzadora, esa mirada suya de la foto no habla de una persona acomodada, así que no te acomodes. La quietud no debe angustiarte, porque aunque exista el reposo, este es solo una forma de movimiento. Tus emociones de ahora solo te impulsan a nuevas emociones. Vívelas. Nada te va a detener.